Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

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miércoles, 25 de junio de 2008

Misticismo

Misticismo
que me encumbra a la más alta cima
para luego caer al fondo de una sima,
desde el cielo hasta el infierno
y de vuelta a la realidad.


Misticismo
es lo mismo
que otro viaje ensimismado
en la inútil búsqueda de arquetipos y aquelarres…
sin sentidos, sin senderos, sin semblantes
al encuentro de sendos comediantes
sin amadas, sin amores, sin amantes.


Misticismo
es lo mismo
que otro sueño equivocado
en la brumosa inquisición de tropos y amarres
que den forma a mis inquietudes
que den color a mis incoherencias
que den calma a mis pertenencias
y den sabor a defectos y virtudes.


Misticismo
hasta el fondo del abismo

martes, 24 de junio de 2008

Cerebros adormilados (los esclavos voluntarios)

Solemos buscarnos
figuras de autoridad
para que piensen por nosotros;


mientras


Nuestros cerebros caen
en el sopor eterno
de la Pereza y la Apatía




¡He dicho!

lunes, 23 de junio de 2008

El ogro y la niña (dueto tonisan y Denn)

-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.


-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.


-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.


La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.


Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.


La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.


Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.


-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.


El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:


-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.


tonisan
Denn

jueves, 12 de junio de 2008

Conversar con Dios

Conversar con Dios es escuchar los grillos
cuando cantan las auroras,
es saber que el otro es tan tú como tú mismo,
es abrir las puertas dejando entrar las brisas,
es soñar despierto con el edén perdido
y reencontrarlo luego en el corazón vencido.
Conversar con Dios es servicio fiel
darle de comer a la viuda y al mendigo
y poner la frente ante el odio altivo,
es ser feliz con todos y también contigo.
Es amar al prójimo; ya no porque te lo hayan pedido,
sino porque sabes bien que amar es recibir abrigo.
Es amar aún a tu peor enemigo
porque sabes bien que es tu espejo vivo.
Conversar con Dios es sentir la brisa suave
mientas vamos al arrullo de la luna
abrazando los luceros y estrellas.


Conversar con Dios es un sonreír continuo
al hermano ajado, al hermano herido,
al hermano triste y aun al desabrido
porque sabes bien que andará contigo
incluso ante la ausencia de su amor de amigo.